Siempre hay dos maneras de ver las cosas
Mi mujer y yo estábamos sentados a la mesa en la reunión de mis excompañeros de colegio. Yo contemplaba a una mujer sentada en una mesa vecina, totalmente borracha que se mecía con su bebida en la mano. Mi mujer me preguntó:
- ¿La conoces?
- Sí, -suspiré- es mi ex-novia. Supe que se dio a la bebida cuando nos separamos hace muchos años y me dijeron que nunca más estuvo sobria.
- Dios mío! -exclamó mi mujer- Quién diría que una persona puede celebrar algo, durante tanto tiempo!
2007
21
Dec
- Publicado por Jose a las 10:47 am
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